Verano

 Jessica esa mañana de verano vestía un hermoso vestido de emociones, empezando por un escote de ansiedad, el protagonista del outfit, las mangas que asomaban por sus hombros no eran más que esa angustia que surgía de la nada, una falda que sobresalía por los vuelos de estrés. En fin, era un look de verano, acompañado de esa incertidumbre que combinaban con las sandalias negras. 


Nadie advertía que los 40 grados que hacían en la ciudad eran el reflejo de ese fuego que hay en el pecho, ese malestar que no deja de estar presente.


Verano, estación disfrazada de playas y bikinis, cuándo no es más que las horas corriendo, esperando a que el mes de Marzo ya esté todo planeado, todo resuelto, es un engaño.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

De mi, para mi